jueves, mayo 15, 2008

después hay días perfectos. que te levantás a la mañana y desayunás en silencio, despacito. más tarde escribir una carta y hablar un poco por teléfono. sólo un poco para que esté bueno. mucho mejor si el electricista viene (como dijo) y es tan santiagueño y tan que no para de hablar y te recuerda al ábalos muerto. (no por eso, claro). un buen rato después te encontrás en el kiosco y van, sentados, en el subte. oficinas estatales, por qué siempre tan fieras?. pero nace un sol y susurrás: uff. sí, soy yo, dice. [hola. sonríen los ojos]. charlamos, charlamos, un imán entre las miradas - no puede ser real- y sumale una escena del sitcom de mi vida. - me gusta el trato con la gente, blablabla, porque soy cura. -PLOP!. me enamoré de un cura, lo que faltaba. porque me enamoré, creeme. salimos. respirar, respirar. [causa nostrae Laetitiae]. nopuedesernoesciertoporfi. reímos. él se arma uno en la vereda y yo chusmeo la vidriera del chino. tengo que entrar, aguantá. cuánto éste, cuánto aquel. siempre miro lo más caro del mundo. me quedé con un budita hermoso, igual, no vayas a creer... en el tortoni tomamos café y miro con disimulo a una chica hermosa que, sentada sola, come delicamente applecrumble con helado de vainilla. es joven y está seria. yendo al baño veo que están filmando al fondo, unos tangueros, qué más. me agarro una revistita. -vos creés que los curas progre...? volvemos en subte. en la fotocopiadora ya, un chico de dos metros diez. ¿qué está pasando?. hermoso, serio, ni me miró. de ahí la opacidad y el tedio hondo: dos horas y media queriéndome hundir en un pozo y decime qué hago acá. acá, que el lunes me fue genial y estuvimos hablando y tan en serio sobre chongos, osos, feel queer, en esta alta casa de estudios, date cuenta. pero hoy fue una voz soporífera y nada que decir. al rato la espero [esperar, respirar] sentada en un umbral, leyendo la revistita. dice la actriz de la entrevista que estaba leyendo elogio de la lentitud. adentro hablamos de las pilas y la basura y cómo es posible tal concentración de belleza a medida que van cayendo... una guiri nos pregunta qué significa arrancar. tratamos de decir. nos lee arránqueme señora/las ropas y las dudas. el guiri a su lado me miró todo el tiempo en intervalos de 5 minutos, qué onda. y esta bendición gracias a vos, tomi, que me ponés de tan buenhumor, no sabrías... encima, mer, escuchá, antes de empezar lee el hexagrama 5, el que le salió hace un momento, dice: la espera (la alimentación). esa candidez, dame. y cantemos: ay, vieja hermana/la vida no es nada/es más bien respirar.
ponele.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

ya te lo dije: me encanta cómo escribís! sobre todo, esa forma/movimiento en la que estás (indudablemente) vos, y a la vez quién sabe

Laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Xtian dijo...

la verdad es que leerte me hace acordar a las montañas rusas del Italpark..

(igual te quiero)

mercadito de barrio dijo...

Yo lo dije el otro día, algo tiene ese lugar. La luz, los colores, el encierro, el humo, los olores hacen que el aire sea pastoso y acogedor. Por eso no me resulta extraño que todos nos parezcan bellos, nos confunde el espacio.

yasabesquien dijo...

que en definitiva, por lo menos en algunas cosas, sos muy parecida a mí: siempre te enamorás de las personas equivocadas.

Haru dijo...

Ay... qué lindo que escribís... La carta de La Espera es la carta del momento... no hay nada que hacer...

Anónimo dijo...

A mi me haces a acordar a Rayuela!

Tu hno.

c. dijo...

basta de piropos.

já.

Anónimo dijo...

Exactamente, Rayuela, eso pensé yo.